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Diez pistoleros participaron en el asesinato del hijo del alcalde Carlos Burgos

La División de Homicidios considera que en el asesinato de “Carlitos” Burgos Gonzales intervinieron delincuentes de una banda rival y que un miembro de su entorno íntimo pudo haber delatado su ubicación exacta en la discoteca “Perikos”. Video revela que en el crimen participaron tres autos y que el hecho está relacionado con el tráfico de tierras y la extorsión.

No querían que de ninguna manera escapara con vida. Al menos diez miembros de una banda rival fueron los que participaron en la ejecución de Carlos Burgos Gonzales, conocido por sus amigos como “Carlitos”.

El número de implicados revela que los asesinos se habían organizado para que el muchacho no tuviera la opción de librarse de la emboscada.

“Los componentes de la banda se repartieron responsabilidades. Unos se dedicaron a vigilar los movimientos de la víctima. Otros se camuflaron dentro de la discoteca ‘Perikos’ para avisar a los que estaban afuera. También estaban los encargados de abrir fuego contra el objetivo. Hay que contar a los implicados que cumplieron labores de contención, es decir, responder al eventual fuego de los acompañantes de Burgos. Y hay que sumar a la gente que cubrió la retirada de los homicidas”, explicaron fuentes de la División de Homicidios que investiga el caso.

“No actuó un sicario en solitario. Aquí participó una organización, una banda, un aparato perteneciente al crimen organizado. Todo indica que se trató de una banda rival que había tomado todas las precauciones para que Carlos Burgos Gonzales no consiguiera escabullirse”, añadieron las fuentes.
La policía ha conseguido abundante evidencia de las relaciones de la víctima con personajes del crimen organizado en San Juan de Lurigancho dedicados al tráfico de tierras y a la extorsión.

“Contamos con testimonios, con fotografías y videos, con declaraciones de los sobrevivientes del ataque en la discoteca, así como antecedentes policiales de otros hechos que vinculan a Carlos Burgos Gonzales con las mafias de San Juan de Lurigancho”, informaron las fuentes.

LAS ÚLTIMAS HORAS

“El levantamiento del secreto de las comunicaciones de los teléfonos de la víctima será fundamental para obtener un perfil de su entorno, lo que nos podría conducir a la identificación de los autores del homicidio”, anotaron.

“Carlos Burgos Gonzales andaba frecuentemente con personas de los bajos fondos. Su muerte es parte de una serie de asesinatos relacionados con el crimen organizado en San Juan de Lurigancho. Su fallecimiento es obra de una organización criminal seguramente en disputa con la que Burgos estaba en contacto por intermedio de amigos comunes”, indicaron las fuentes policiales.

La División de Homicidios ha elaborado una “Tabla de Tiempo” del día en que Carlos Burgos fue ejecutado, en la noche del 16 de febrero, a la salida de discoteca “Perikos”.

Salió de su casa en Zárate, San Juan de Lurigancho, a las ocho de la mañana. Conducía su vehículo Sorrento KIA, con dirección a Jicamarca, “‘para observar algunas obras de construcción”, según les dijo a sus familiares.

Como al mediodía, se reunió en un hotel con una muchacha cuya identidad se mantiene en reserva.

En la noche retornó a Jicamarca para reunirse con un grupo de amigos, probablemente con componentes de una organización delictiva de la zona dedicada al tráfico de terrenos.

Encontrándose en el lugar, Carlos Burgos recibió una llamada telefónica. Se le escuchó decir que en pocas horas se dirigiría a la discoteca “Perikos” para asistir al concierto de José María Palacios, “Chacalón Junior”.

Alrededor de la 1 y 30 de la mañana “Carlitos” Burgos arribó a “Perikos”, acompañado por su primo Delgen Cabanillas Burgos y de dos muchachas. Todos viajaron en la camioneta de la víctima. En el interior del local, Burgos se encontró con otros amigos.

La juerga duró hasta las 5 y 30 de la mañana. Burgos salió con su primo Delgen Cabanillas y dos jóvenes. Su camioneta estaba a solo 15 metros de la puerta del local, bajo la sombra de una higuera, en la calle Santa Amelia.

CÁMARAS CLAVE

Antes de abordar su camioneta, “Carlitos” Burgos no sabía que a su costado, a poca distancia, estaba estacionado un auto. En la acera de enfrente había otro vehículo, y a la vuelta de la esquina estaba estacionada una combi (ver infografía).

Según un video que ha obtenido la policía, aproximadamente a las 4 y 17 minutos de la mañana del 16 de febrero llega al lugar una camioneta Station Wagon blanco, de la que descienden dos sujetos. Uno de ellos llevaba puesta una gorra y chompa blanca, simulando ser un vendedor de caramelos. Ambos se dirigieron a la discoteca ” Perikos”.

A las 5 y 25 am. Llega otro vehículo con dos de los asesinos de Burgos. Mientras tanto, los delincuentes que salieron de un tercer auto, lo “remataron” para asegurarse que había sido liquidado.

Una vez cumplido su objetivo los pistoleros se dieron a la fuga en diferentes direcciones.

“El vehículo de la víctima presenta 29 impactos de bala procedentes de al menos tres tipos de armas. Carlos Burgos recibió tres balazos. El mortal fue el que le impactó en el pómulo. No le dieron posibilidad de nada. Estaba armado, pero no pudo hacer uso de la pistola Bersa Thunder de nueve milímetros”, dijo una fuente.

La División de Homicidios no descarta que algún integrante del entorno íntimo de “Carlitos” Burgos lo haya traicionado proporcionando información sobre su ubicación a la banda rival.

“Lo pudieron haber emboscado en Jicamarca o en el hotel donde tuvo un encuentro sexual, pero al parecer alguien les pasó la voz a los homicidas sobre la ubicación exacta de Burgos. Por eso los amigos son también materia de investigación”, dijeron las fuentes.

En la calle donde se produjo el crimen hay seis cámaras de seguridad. En uno de los videos que ha sido proporcionado a la policía se observa los tres vehículos y a los homicidas una hora antes del asesinato, así como la camioneta de la víctima.
La División de Homicidios cree que las imágenes de las otras cámaras guardan información que ayudaría a la identificación de los criminales.

La policía también ha solicitado al alcalde Carlos Burgos Horna el registro de imágenes de la cámara instalada en el cruce de las avenidas Lurigancho y Pirámide.

Fuente: La Republica